LA PUERTA DE MI VIDA.
La puerta de mi vida la mantengo siempre abierta.
El que quiera entrar, que pase y se acomode. Seré una buena anfitriona.
No se permiten calumnias, no se permite hacer daño... el que lo haga, será invitado amablemente a salir.
Si no sale, tendrá que ser expulsado.
El que quiera salir de forma voluntaria, puede hacerlo libremente. Preguntaré por qué, y
a veces insistiré en que se quede... pero si se quiere ir, que se vaya sin mas, discretamente y sin herir.
Si decide quedarse, que no se quede en la puerta... obstaculiza el paso y me hace perder el tiempo.
El que está dentro es porque está convencido de que merece la pena estar, y le seré leal hasta la muerte.
Las personas que están en mi vida, todas, tienen cosas buenas y malas, defectos y virtudes... aplaudo las cosas buenas y entiendo las cosas malas, aunque no la comparta.
No las juzgo, no las condeno... tienen un lugar, siempre y cuando no desordenen mi casa ni me lastimen a mi, o a los míos.
Todas las personas que alguna vez entraron, me han enseñado algo. De todas aprendí, les doy las gracias por ello.
A las que me hicieron bien, por dar alegría a mi casa. las que me hirieron, por hacerme mas fuerte.
A veces me dicen que debo mantener la puerta cerrada, y dejar entrar solo al que lo merece, pero... ¿cómo voy a saber si lo merece, si no entra?. Es un riesgo que estoy dispuesta a correr.
Ahora que sabes mis condiciones... ¿quieres irte? ¿quieres quedarte? tú decides.
Y a las personas que decidieron quedarse, a pesar de todo, a pesar de mis defectos, virtudes y errores...
¡¡GRACIAS POR ESTAR EN MI VIDA!!
Si decide quedarse, que no se quede en la puerta... obstaculiza el paso y me hace perder el tiempo.
El que está dentro es porque está convencido de que merece la pena estar, y le seré leal hasta la muerte.
Las personas que están en mi vida, todas, tienen cosas buenas y malas, defectos y virtudes... aplaudo las cosas buenas y entiendo las cosas malas, aunque no la comparta.
No las juzgo, no las condeno... tienen un lugar, siempre y cuando no desordenen mi casa ni me lastimen a mi, o a los míos.
Todas las personas que alguna vez entraron, me han enseñado algo. De todas aprendí, les doy las gracias por ello.
A las que me hicieron bien, por dar alegría a mi casa. las que me hirieron, por hacerme mas fuerte.
A veces me dicen que debo mantener la puerta cerrada, y dejar entrar solo al que lo merece, pero... ¿cómo voy a saber si lo merece, si no entra?. Es un riesgo que estoy dispuesta a correr.
Ahora que sabes mis condiciones... ¿quieres irte? ¿quieres quedarte? tú decides.
Y a las personas que decidieron quedarse, a pesar de todo, a pesar de mis defectos, virtudes y errores...
¡¡GRACIAS POR ESTAR EN MI VIDA!!

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