Quiero compartir con ustedes un pequeño poema, aunque no sé si será muy pretencioso por mi parte llamarlo "poema".
A modo de introducción, les contaré que empecé a escribir poemas, versos y algunas prosas a la tierna edad de 15 años, edad en que se descubren sentimientos que no son ni amicales ni filiales, por otra persona... ya me entienden.
Estos escritos eran para mi un desahogo, un escape, una manera de afrontar mis inquietudes sin temor a ser observada.
El escribir lo fui dejando y retomando en forma intermitente, a lo largo de estos años, aunque siempre fui reacia a hacer públicas mis "obras", y solo las conocían mis amigos más íntimos y mi madre.
Bueno, no me enrollo mas y lo descubro ante todos, porque a pesar de haberlo escrito hace 36 años, tiene que ver con lo que estoy viviendo justo en esta época.
ANDANDO POR LA VIDA
Andando por la vida, voy descubriendo cosas.
Cosas... como el amargo sabor de un desengaño,
comprendo que a mi vera no hay solamente rosas,
que también hay espinas que pueden hacer daño.
Mas con el tiempo andando, también puedo decir
que como existen cosas que nos hacen llorar
existen otras tantas que nos hacen reir
y entonces sí que entiendo que no es malo soñar.
Que para cada lágrima, existe una sonrisa,
para cada dolor, existe un paliativo.
Después de la tormenta llega otra vez la brisa,
y para vivir, siempre, siempre existe un motivo.
Andando por la vida aún descubriré
cosas inesperadas... en fin, ¡esto es vivir!.

Muy profundo para ser de una chiquilla de 15... pero muy pertinente en la vida de cualquiera. Uno no sabe con quien ni con que se encontrara, lo bueno es ver mas alla, mas adelante como tu lo haces. Poeta desde chiquilla!
ResponderEliminarSi, Antigona. La vida muchas veces nos hace madurar a edades muy tempranas. Un beso.
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