miércoles, 20 de marzo de 2013

Verdad contra lealtad... he ahi el dilema.




Hoy leí un pensamiento que me gustó mucho... decía;  "Se puede cantar, hablar, reir, llorar y gritar en silencio, a eso se llama escribir", y como hoy tengo ganas de gritar, pues lo haré en silencio de la mejor manera: escribiendo.

¿Por qué tengo ganas de gritar?. Te lo diré.

Una experiencia reciente, me ha enseñado algo más en la vida, cuando pensé que me quedaba poco por aprender... y es el comprobar lo mezquinos que pueden llegar a ser algunos seres humanos.
Una de las peores cosas que pueden hacer, es utilizar un secreto para poner a la gente en tu contra. Lo peor de todo, es que muchas veces consiguen su objetivo... y lamentablemente, el daño que hacen es  irreversible.
Estoy segura que a más de uno nos ha pasado... a mi hace muy poco, así que te digo y me digo a mi misma:
Si te encuentras con una de esas "personas"  huye, corre, aléjate lo más rápido que puedas; aunque el daño ya esté hecho, no permitas que sigan contaminando tu vida.
Quizá nunca vuelvas a recuperar a la gente a la que han puesto en contra tuya, pero puedes evitar que sigan lastimándote, y recuerda que la vida es demasiado valiosa como para permitir que la gente que no te quiere interfiera en tus pensamientos, en tus sentimientos.
Quédate con quien confía en ti, con quien que ha sabido ver más allá de las habladurías, que ha comprendido que  tuviste que callar porque tenías una palabra que cumplir, por lealtad, y aunque eso te haya hecho mentir para guardar ese secreto, ello no te hace mala persona... y quizá si, cometer errores, como el ser leal a las personas equivocadas... aunque en su momento pensaste que hacías lo correcto. 
En conclusión, quédate con la gente que te quiere y comprende que tú eres más que tus errores, que tienes más que ofrecer,  porque mentir está mal, es cierto... pero el no cumplir con una palabra dada es aún peor.
En lo personal, la lealtad es una virtud que valoro sobremanera. Doy mi palabra y la cumplo, y si he sido leal a las personas equivocadas, también puedo ser leal a las personas correctas, solo espero no volver a equivocarme en la elección.

Aléjate de todo lo que te lastime. Acércate a todo lo que te haga feliz.

4 comentarios:

  1. Lo malo es que no siempre reconocemos lo que nos hace felices y nos acercamos al lado equivocado. No obstante, se puede aprender.
    Un beso guapa.

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    1. Muy cierto Sun, muy cierto. Gracias por leerme guapa. Besos.

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  2. Absolutamente de acuerdo contigo Pilar y contigo, Sun, salvo en lo de que queda poco por aprender, creo que siempre, siempre, hay que seguir aprendiendo :)

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    1. Pues sí amalia, toda la razón, y hasta eso tengo que aprender. Aprender a aprender (valga la re-redundancia). Un abrazo guapa.

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